Sara llega a la oficina con una planta pequeña. La planta tiene hojas verdes y está en una maceta roja. Sara quiere ponerla en un lugar bonito. Su compañero Luis mira la planta y sonríe.
Primero, Sara pone la planta en su mesa, al lado de la computadora. Pero la mesa es pequeña. Tiene libros, papeles y una taza. Ahora no hay espacio para escribir. Sara mira otra mesa, cerca de la puerta. Allí hay poca luz.
Luis tiene una idea. Hay una mesa pequeña junto a la ventana. No tiene libros ni papeles. Sara pone la planta allí. Ahora la planta tiene luz y Sara tiene espacio para trabajar.
A Luis le gusta el nombre Lola. Sara escribe el nombre en una tarjeta y pone la tarjeta delante de la planta. Después escribe otra frase: «Nuestra nueva compañera».
A las once, Sara y Luis toman un café junto a la ventana. Luis mira la tarjeta. Lola no usa la computadora y no escribe correos. Pero siempre está en la oficina. Para Luis, las hojas verdes de Lola son un bonito vestido. Sara se ríe. Lola no habla, pero los dos quieren tomar el café a su lado.