Un vaso transparente puede servir para algo más que beber agua. También permite ver una merienda por dentro. Abajo hay yogur blanco; en el centro, fruta de varios colores; arriba, pequeños trozos de galleta. Cada parte forma una capa. Las tres quedan una encima de otra. Para preparar esta merienda no necesitas encender el horno.
Para dos personas, pon sobre la mesa dos vasos, dos yogures naturales, un plátano, seis fresas y dos galletas. También necesitas una cuchara, un cuchillo y un plato. Elige vasos con una boca bastante ancha: así resulta más fácil meter la cuchara y llegar hasta el fondo.
Primero lava las fresas y quita sus hojas. Después corta las fresas en trozos pequeños sobre el plato. Pela el plátano y córtalo en rodajas. Puedes reservar dos rodajas para decorar. Parte las galletas con los dedos. Deja algunos trozos grandes y otros pequeños.
Reparte el yogur entre los dos vasos. Esta es la primera capa. Con la cuchara, coloca la fruta encima, sin mezclarla con el yogur. Ya tienes la segunda capa. Por último, añade los trozos de galleta y una rodaja de plátano. El vaso muestra las tres capas.
El yogur es suave y tiene un sabor un poco ácido. El plátano es dulce. La galleta es crujiente: hace un pequeño ruido cuando la muerdes. Puedes meter la cuchara hasta abajo y probar las tres capas juntas, o comer cada una por separado.
Si preparas los vasos antes de la merienda, guárdalos en la nevera y añade la galleta justo antes de servir. Así la galleta sigue crujiente. Puedes cambiar las fresas por otra fruta que tengas en casa. La idea sigue siendo la misma: una base suave, una capa de fruta y un final crujiente.